Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Dónde sale el moho y cuánto ocupa.
- Cuántas veces lo has limpiado y cuánto tarda en volver.
- Si hay extracción en baño y cocina.
- Si en la misma pared hay cercos, salitre o pintura abombada.
- Si eres propietario o inquilino.
Antes de empezar: ¿es una mancha o es un problema?
Merece la pena limpiarlo tú si la mancha es pequeña, reciente y está en un sitio con una explicación sencilla: el techo del baño, la junta de la ducha, la pared de detrás de un armario. Si ocupa una pared entera, está en varias habitaciones, vuelve cada invierno o sale sobre una pared que además tiene cercos o salitre, limpiar te va a dar unas semanas. En ese caso lee primero por qué sale el moho.
Cómo limpiarlo
- Ventila la habitación y protege el suelo y los muebles.
- Ponte guantes y ropa que no te importe.
- No lo cepilles en seco. Humedece antes la zona con el propio limpiador para no repartir el polvo por la habitación.
- Aplica un limpiador antimoho siguiendo las instrucciones de su etiqueta: cantidad, tiempo de actuación y aclarado.
- Frota con una esponja o un paño que después vayas a tirar.
- Seca bien la pared y deja la estancia ventilando.
- Lava o tira lo que hayas usado.
No mezcles productos de limpieza entre sí. Y sigue siempre la etiqueta: es donde están las instrucciones de uso y las precauciones de ese producto concreto.
Lo que no conviene hacer
- Pintar encima sin limpiar. El moho sigue vivo debajo y atraviesa la pintura nueva.
- Limpiar y no secar. Una pared que se queda mojada vuelve a criar moho.
- Empapar una pared de yeso o de placa. Absorben el agua y tardan en soltarla.
- Fiarlo todo al producto. Ninguno impide que el moho vuelva si la pared se sigue mojando.
Según dónde esté
- Baño: en juntas de silicona muy afectadas, lo práctico es retirarla y volver a sellar. En el techo, limpiar y usar el extractor durante la ducha y un rato después.
- Detrás de un mueble: limpiar también la trasera del mueble y separarlo unos centímetros de la pared.
- Armario empotrado: vaciarlo, limpiarlo, dejarlo abierto hasta que seque del todo y lavar la ropa que huela.
- Contorno de ventanas: limpiar el marco y la pared, y secar el agua de los cristales por la mañana mientras dure el frío.
- Fachada, por fuera: las manchas verdes o negras del exterior son algas y hongos sobre una superficie que se moja. Se limpian con productos específicos para fachadas; si vuelven en la misma zona, hay un punto por donde escurre el agua.
Después de limpiar: que no vuelva
Lo que decide si vuelve no es lo bien que hayas limpiado, sino si esa pared deja de mojarse. Sacar el vapor donde se produce, renovar el aire a diario, no tender dentro y no tapar las paredes frías: está desarrollado en humedades por condensación. Si vas a pintar, espera a que la pared esté seca; una pintura antimoho ayuda a retrasar la mancha y nada más, como contamos en cuándo sirve una pintura antihumedad.
Dónde acaba la limpieza
Si has limpiado, has cambiado los hábitos y el moho vuelve al invierno siguiente en el mismo sitio, la causa no está en la superficie. A la casa le falta ventilación o le sobran paredes frías, o hay otra humedad detrás. Ahí es donde tiene sentido hacer el autodiagnóstico y que lo revise una empresa.