Cómo funciona
La herramienta te hace tres preguntas, una por pantalla: qué ves (moho, manchas, salitre u olor), dónde sale (paredes, bajos, sótano, garaje, techo, fachada, ventanas…) y cuándo aparece (con la lluvia, con el frío, todo el año o de golpe). Con las tres respuestas aplica unas pocas reglas, siempre en el mismo orden, y te dice a qué tipo de humedad se parece más lo que cuentas.
No guarda tus respuestas, no te pide ningún dato y funciona sin instalar nada.
En qué se basa
En cómo llega el agua a un edificio. El Código Técnico de la Edificación, en su documento de salubridad (DB-HS), identifica cuatro procedencias: las precipitaciones, las escorrentías, el terreno y las condensaciones. Cada una deja un rastro distinto:
- El agua que sube del terreno afecta al arranque de los muros y no depende del tiempo que haga: capilaridad.
- El agua de lluvia o del terreno que atraviesa un muro, una fachada o una terraza va con la lluvia o está en espacios enterrados: filtración.
- El vapor del interior condensa en las superficies frías durante los meses fríos y favorece el moho: condensación.
- Lo que sale de golpe junto a una instalación es, antes que nada, una posible fuga, y eso es de un fontanero.
Las reglas son sencillas y prudentes a propósito. Cuando lo que cuentas encaja con más de un tipo, el resultado lo dice en lugar de elegir uno.
Lo que no puede hacer
- No mide. Una empresa comprueba la humedad del muro a varias alturas, la del aire y la temperatura de las superficies. Eso no se sustituye con tres preguntas.
- No ve el edificio: de qué es el muro, qué hay al otro lado, cómo está la fachada.
- No detecta dos humedades a la vez, que en casas antiguas y en plantas bajas es frecuente.
- No sirve como informe ante un seguro, una comunidad o un juzgado.
Úsalo para saber por dónde empezar a leer y qué preguntar, no para decidir una obra.
Y después
Si el resultado apunta a capilaridad, filtración o condensación, puedes dejarnos tu caso: si tenemos cobertura en tu zona, derivamos tu solicitud a una empresa colaboradora especializada en humedades, que es quien lo revisa en persona y te hace la propuesta. Si apunta a una fuga o a una gotera, lo tuyo es de otro oficio y te lo decimos. Y si lo que tienes es una mancha de moho puntual, quizá te baste con la guía de cómo quitar el moho.