Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Dónde está la mancha y qué hay detrás o encima (calle, terreno, baño, terraza, vecino).
- Cuánto ocupa, aunque sea a ojo, y si crece.
- Cuándo aparece o empeora: lluvia, frío, todo el año, de golpe.
- Si hay sales, moho o pintura abombada.
- Fotos con fecha, si las tienes.
Una mancha, cuatro orígenes posibles
El agua que estropea una pared o un techo solo puede llegar por cuatro caminos, y cada uno tiene un arreglo distinto:
- Del terreno, subiendo por el muro: capilaridad.
- De fuera, atravesando un muro, una fachada o una terraza: filtración.
- Del aire de la propia casa: condensación.
- De una instalación: una tubería, un desagüe o una bajante que pierde. Esto no es un problema de humedades, es una avería de fontanería.
Tratar la mancha sin saber cuál de los cuatro es equivale a pintarla: vuelve.
Primera pista: dónde sale
- En la parte baja de la pared, a lo largo del muro: apunta al terreno. Si además es planta baja y hay salitre, más.
- En rincones altos, techos y alrededor de las ventanas: apunta a condensación, sobre todo si son puntos de moho.
- En una pared de fachada, a cualquier altura, o bajo una ventana: apunta a agua de lluvia que entra.
- En un techo: depende de lo que haya encima —un baño, una terraza, la cubierta—.
- En un muro de sótano o garaje: apunta al agua del terreno.
- Junto a un baño, una cocina o un cuarto de lavadora, o siguiendo el recorrido de una tubería: primero, descartar la fuga.
Segunda pista: cuándo aparece
- Después de llover, a las horas o a los días: filtración.
- En los meses fríos, y mejora en verano: condensación.
- Todo el año, sin cambios bruscos: capilaridad.
- De golpe, de un día para otro, y crece aunque no llueva: fuga de una instalación.
Apuntar durante unas semanas cuándo está peor, con una foto y la fecha, es de lo más útil que puedes llevar a quien lo vaya a revisar.
Tercera pista: qué forma tiene
- Franja horizontal con borde irregular y sales: agua que sube y se evapora a esa altura.
- Cerco redondeado, amarillento o marrón, con el borde más oscuro: agua que ha llegado, ha mojado y ha secado, una o varias veces. Típico de filtraciones y de fugas.
- Puntos oscuros que se van juntando, sin cerco: moho sobre una superficie que condensa.
- Mancha alargada que baja desde un punto: el agua entra por arriba y escurre.
- Pintura abombada o yeso blando sin mancha clara: humedad dentro del material, que todavía no ha salido.
Qué hacer con la mancha
Por este orden. Uno: si puede ser una fuga —salió de golpe, hay una instalación cerca—, cerrar la llave de paso, mirar si el contador sigue girando y avisar a un fontanero; si tienes seguro de hogar, consulta también con la compañía. Dos: si no lo es, hacer el autodiagnóstico para tener una primera idea del tipo. Tres: no pintar todavía. Una mancha pintada es una pista borrada, y si el agua sigue llegando la pintura no aguanta.
Cuando el origen esté resuelto y la pared seca, la mancha se sanea: se limpia, se sella con una imprimación para que el cerco no traspase y se pinta. Lo contamos en cómo quitar la humedad de la pared.
Cuándo tiene sentido que lo revise una empresa
Cuando la mancha vuelve después de pintarla, cuando ocupa una pared entera o varias, cuando hay sales o el revoco se deshace, cuando está en un sótano o un garaje, o cuando llevas tiempo sin saber de dónde viene. Una mancha pequeña y aislada que no crece suele tener una explicación sencilla, y lo normal es que no haga falta un tratamiento.