Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Lo que hayas comprobado: altura, calendario, sales o moho.
- Qué arreglos se han hecho y cuánto han durado.
- Qué hay al otro lado de la pared.
- Metros de pared afectados.
- Si eres propietario o inquilino.
El orden que no falla
Casi todos los arreglos que duran poco se han hecho en el orden equivocado. El que funciona tiene tres pasos, y no se pueden saltar:
- Saber de dónde viene el agua.
- Cortarla o reducirla.
- Dejar secar y reparar la pared.
Lo habitual es empezar por el tercero. Por eso la mancha vuelve.
Paso 1: lo que puedes comprobar tú
- La altura: ¿arranca del suelo o está arriba?
- La pared: ¿da a la calle, al terreno, a un baño, a otra habitación?
- El calendario: ¿empeora con la lluvia, con el frío, o está siempre igual?
- Lo que deja: ¿cerco, sales o moho?
- Las instalaciones: cierra todos los grifos y mira el contador; si se mueve, hay una fuga.
- La prueba del plástico: pega con cinta un trozo de plástico transparente a la pared, bien sellado por los cuatro lados, y míralo a los pocos días. Si las gotas están por la cara de fuera, el agua viene del aire (condensación); si están por dentro, entre el plástico y la pared, viene del muro. Es una pista casera, no una medición.
Con eso, el autodiagnóstico te da un tipo probable.
Paso 2: cortar el agua, según lo que sea
- Una fuga: fontanero. Suele ser lo más rápido de resolver.
- Condensación leve: está en tu mano. Ventilar, extraer el vapor, separar muebles. Si no basta, es una obra de ventilación o de aislamiento.
- Capilaridad: no tiene arreglo casero. Hay que actuar en la base del muro, y es trabajo de una empresa.
- Filtración: si es una junta de ventana o una fisura accesible, se puede sellar; si es un muro enterrado o una fachada, tampoco es un arreglo de fin de semana.
Más detalle en humedad en las paredes.
Paso 3: reparar la pared
Solo cuando el agua ya no llega y la pared ha secado. En una mancha de filtración o de fuga ya resuelta:
- Rascar la pintura suelta y el yeso que esté blando o se deshaga.
- Dejar secar a fondo; con calefacción y ventilación va más rápido.
- Rellenar y alisar con una masilla o un yeso adecuado.
- Dar una imprimación selladora de manchas, para que el cerco no traspase.
- Pintar.
En un muro que ha tenido capilaridad no basta: el revoco está cargado de sales y hay que picarlo y rehacerlo con un mortero transpirable, como explicamos en salitre en las paredes.
Lo que no quita la humedad
- La pintura antihumedad sobre una pared que sigue recibiendo agua. Cuándo sirve y cuándo no.
- Los zócalos, frisos y paneles que tapan la parte baja.
- Las bolsas y pastillas absorbentes: recogen algo de humedad del aire de un armario; no secan una pared.
- El deshumidificador, que ayuda con la condensación y a secar tras una reparación, pero no corta el agua que viene del muro.
Cuándo dejar de probar
Cuando la mancha ha vuelto después de un arreglo, cuando hay sales, cuando es una planta baja o un sótano, o cuando no consigues saber de dónde viene. Cada intento sobre la superficie es dinero que no se recupera y tiempo en el que el muro sigue mojado.