Los cuatro requisitos
Para recibir solicitudes, y para seguir recibiéndolas, una empresa colaboradora tiene que cumplir estas cuatro condiciones:
- Ser una empresa constituida. Una sociedad o un autónomo dado de alta, con actividad en el tratamiento de humedades.
- Tener en vigor un seguro de responsabilidad civil. Si caduca, se paran las derivaciones hasta que se renueve.
- Declarar sus zonas y sus servicios. Cada empresa dice en qué provincias trabaja y qué tipos de humedad trata —capilaridad, filtración, condensación—, y solo le llegan solicitudes de esas provincias y de esos tipos.
- Responder a las solicitudes. La empresa que no atiende las que recibe deja de recibirlas.
Cómo se reparte una solicitud
Cuando llega la tuya, miramos la provincia y el tipo de humedad y la pasamos a una sola empresa que cubra las dos cosas. Te decimos a cuál. Si en tu zona todavía no hay ninguna, también te lo decimos, y tu solicitud no se pasa a nadie.
Qué no podemos garantizar
- El diagnóstico y el tratamiento: los hace la empresa, con su criterio y su responsabilidad profesional.
- El precio: cada empresa da el suyo; no lo fijamos ni lo revisamos.
- El resultado: la garantía de la obra es la que la empresa te dé por escrito.
Qué conviene que compruebes tú
Los requisitos de arriba son un mínimo, no una recomendación. Antes de contratar a cualquier empresa de humedades, esta o cualquier otra:
- Que te explique qué tipo de humedad ha encontrado y con qué mediciones.
- Que el presupuesto diga qué incluye y qué no, sobre todo los acabados.
- Que la garantía esté por escrito y diga qué cubre.
- Que acordéis cómo se comprobará el resultado.
Lo desarrollamos en qué mueve el precio y cómo comparar presupuestos.