Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Qué tipo de electroósmosis te han propuesto, si ya tienes una oferta.
- Metros de muro afectados y en cuántas estancias.
- Si hay un diagnóstico previo con mediciones.
- Si se puede hacer obra en el muro o se busca una solución sin ella.
- Qué acabado tiene la pared y si hay salitre.
Qué es la electroósmosis
La electroósmosis es un fenómeno físico conocido: en un material poroso y húmedo, un campo eléctrico hace que el agua se desplace hacia uno de los polos. Aplicado a un muro con capilaridad, la idea es invertir el sentido en que se mueve el agua, para que baje hacia el terreno en lugar de subir.
Bajo ese nombre se venden sistemas bastante distintos entre sí, y conviene saber cuál te están proponiendo.
Los tres tipos que se ofrecen
- Activa, con electrodos. Se colocan unos electrodos en el muro, a lo largo de la zona afectada, y otro en el terreno, conectados a una pequeña fuente que mantiene una tensión baja de forma permanente. Requiere abrir una roza y tiene un consumo eléctrico pequeño y continuo.
- Pasiva. Electrodos en el muro conectados a una toma de tierra, sin fuente de alimentación.
- Inalámbrica o sin cables. Un aparato que se cuelga en la pared, sin obra ni electrodos, y que según quien lo comercializa emite impulsos que actúan sobre el agua de los muros en un radio determinado.
Por qué hay desacuerdo
Porque la evidencia no es la misma para todas las variantes, y porque el resultado es difícil de comprobar a simple vista. Un muro tarda meses en secar, su humedad cambia con las estaciones, y casi siempre se hacen a la vez otras cosas que también influyen: se pica el revoco, se ventila más, se cambia el acabado. Atribuir la mejora a una sola de ellas no es evidente.
Sobre los sistemas inalámbricos en particular, las opiniones de técnicos y de usuarios van de un extremo a otro. Esta web no tiene forma de zanjarlo y no lo intenta: ni la recomienda ni la descarta. Lo que sí se puede decir con seguridad es qué convierte una promesa en algo comprobable, y está en el apartado siguiente.
Qué exigir antes de contratarla
- Un diagnóstico que confirme que es capilaridad. Ningún sistema de este tipo actúa sobre la condensación, una filtración o una fuga, y es el error más frecuente.
- Mediciones de partida de la humedad del muro, en puntos marcados y a varias alturas, anotadas y firmadas.
- Un calendario de mediciones de control en los mismos puntos y con el mismo método.
- Qué pasa si el muro no seca: por escrito, con plazos y con la consecuencia concreta —retirada, devolución, otra actuación—.
- Qué más incluye el presupuesto: picado y saneado de revocos, que son necesarios con cualquier técnica.
Sus límites, en cualquier variante
- No quita las sales que ya hay en el revoco: hay que sanearlo igualmente.
- Los sistemas con alimentación solo actúan mientras están conectados.
- No resuelve un muro enterrado que recibe agua lateral.
- El secado, si se produce, es lento y hay que medirlo, no verlo.
Qué mueve el precio
- El tipo de sistema: con obra y electrodos o un aparato.
- Los metros de muro o la superficie de la planta que se quiere cubrir.
- El seguimiento: si las mediciones de control están incluidas.
- Los revocos, aparte o no.
No damos cifras: no hay una fuente pública fiable y los precios de los aparatos varían mucho entre comercializadores.