Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Metros de pared afectados, aunque sea a ojo.
- Grosor del muro y de qué es, si lo sabes.
- Si se puede acceder por las dos caras.
- Si el suelo interior está al nivel de la calle, más alto o más bajo.
- Qué acabado tiene ahora la pared.
Qué son las inyecciones
La humedad por capilaridad sube por los poros del muro. La inyección busca volver esos poros repelentes al agua en una franja horizontal continua, cerca del suelo, de modo que el agua no pueda atravesarla. Es el equivalente, hecho a posteriori, de la barrera impermeable que el Código Técnico pide en obra nueva en el arranque de los muros (DB-HS, HS 1, apartado 2.3.3.2).
Lo que se inyecta son productos hidrófugos: siliconas, silanos y siloxanos, o resinas, en forma de líquido, de gel o de crema. No rellenan el poro como un tapón; recubren sus paredes para que el agua no suba por él.
Cómo se hace
- Se pica el revoco de la parte baja para ver el muro y dejarlo evaporar.
- Se perfora una línea de taladros en la base, a poca distancia unos de otros y hasta casi todo el espesor del muro. En muros gruesos se trabaja desde las dos caras.
- Se introduce el producto, a presión o por gravedad, hasta saturar la franja.
- Se deja secar el muro, que conserva el agua que ya tenía por encima de la barrera.
- Se rehace el revoco con un mortero transpirable que soporte las sales.
De qué depende que funcione
- De que la barrera sea continua. Un tramo sin tratar o un taladro que no llegó al fondo es un puente por el que el agua sigue subiendo.
- Del muro. En un ladrillo regular el producto se reparte bien. En mampostería de piedra con huecos y rellenos, se pierde por las cavidades y es más difícil asegurar la continuidad.
- De la altura de la línea. Tiene que quedar por encima del terreno exterior y por debajo del suelo interior; si el suelo de dentro está más bajo que la calle, hay además un muro enterrado que la inyección no resuelve.
- De lo que se haga después. Volver a cerrar el muro con cemento o pintura plástica lo deja húmedo durante años.
Sus límites
- No seca el muro de un día para otro: corta la llegada de agua, y el muro pierde despacio la que tiene.
- No elimina las sales ya depositadas, que siguen manchando si no se sanea el revoco.
- No sirve contra la condensación ni contra una filtración lateral.
- En muros medianeros o compartidos necesita el acceso, y a veces el permiso, del otro lado.
Qué preguntar antes de aceptar un presupuesto
- Con qué mediciones se ha concluido que es capilaridad.
- Qué producto se inyecta y si tiene ficha técnica.
- A qué distancia y profundidad se perfora, y si se trata por una cara o por dos.
- Si el presupuesto incluye picar y rehacer el revoco, y con qué mortero.
- Cómo y cuándo se comprobará que el muro se está secando.
- Qué garantía queda por escrito y qué cubre exactamente.
Qué mueve el precio
- Los metros lineales de muro.
- El grosor, que decide cuánto producto y si hay que trabajar por las dos caras.
- El material: ladrillo, bloque, piedra.
- Los revocos, incluidos o no.
No hay una fuente pública fiable del precio por metro, así que no damos cifras: la propuesta la hace la empresa después de ver el muro.