Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Si se puede excavar junto al muro por fuera.
- Metros de muro y altura enterrada.
- Si entra agua visible o solo hay manchas.
- De qué es el muro: hormigón, bloque, ladrillo, piedra.
- Qué uso tiene el espacio.
Qué significa impermeabilizar un muro
Impermeabilizar es interponer entre el agua y el interior una capa continua que no la deje pasar. En un muro enterrado esa capa puede ir en la cara exterior, contra el terreno, o en la interior, la que se ve desde el sótano. El Código Técnico admite las dos y las describe en las condiciones de los muros en contacto con el terreno: una lámina impermeabilizante o un producto líquido aplicado en obra, con su capa de protección; y, para muros de fábrica, un revestimiento hidrófugo por la cara interior (DB-HS, HS 1, apartado 2.1.2).
La diferencia entre un lado y otro no es de calidad del producto. Es de física: por fuera, la presión del agua aprieta la impermeabilización contra el muro; por dentro, la empuja para despegarla.
Por fuera: la solución de referencia
- Se excava hasta la base del muro y se limpia y regulariza la superficie.
- Se aplica la impermeabilización: láminas adheridas, o productos líquidos que forman una membrana continua.
- Se protege con una lámina drenante o un geotextil para que el relleno no la dañe, y se prolonga por encima del nivel del terreno.
- Casi siempre se acompaña de un drenaje perimetral.
El muro queda seco, que es lo que no consigue ninguna solución interior. A cambio hay que poder excavar, y reponer después lo que había encima.
Por dentro: cuando no se puede excavar
- Morteros y revestimientos impermeables aplicados en varias capas sobre el muro picado y saneado. Trabajan a contrapresión, y su adherencia al soporte lo es todo.
- Inyecciones de resinas en fisuras, juntas y coqueras, o en una malla de taladros para formar una pantalla dentro del muro o detrás de él.
- Sistemas de cámara: una lámina de nódulos o un trasdosado separado, con canaleta y bombeo. No impermeabilizan; recogen el agua y la sacan.
Con cualquiera de ellas el muro sigue recibiendo agua. Lo que se consigue es que no llegue al interior, y cuánto dure depende de la presión del agua y de lo bien que se hayan resuelto los encuentros con el suelo y con los pilares.
Los puntos donde falla
- El encuentro del muro con el suelo: es la junta por la que más agua entra y la más difícil de sellar.
- Las juntas de hormigonado y de dilatación.
- Los pasos de instalaciones: tubos y cables que atraviesan el muro.
- El remate superior: si la impermeabilización se queda por debajo del nivel del terreno, el agua entra por encima.
- Un soporte sin preparar: sobre pintura vieja, sales o mortero suelto no se adhiere nada.
Sus límites
- Impermeabilizar un muro no corta la capilaridad que sube desde su base, ni la condensación.
- Una pintura «impermeabilizante» de bote no es una impermeabilización de un muro enterrado: sirve para humedad ligera, no para agua con presión.
- Cerrar un paño hace que el agua busque el siguiente; se trata el muro entero o se acepta que salga por otro lado.
Qué mueve el precio
- Por fuera o por dentro: la excavación es la partida grande.
- Los metros cuadrados de muro y los metros lineales de encuentros y juntas.
- El estado del soporte y cuánto hay que picar.
- La presión de agua, que decide el sistema.
- Los acabados interiores y la reposición exterior.
La cifra sale de la propuesta de la empresa que lo revisa; aquí no la damos.